LOS LÓBULOS PREFRONTALES CEREBRALES Y EL ESPACIAMIENTO

Recientemente ha aparecido un excelente libro sobre el cerebro (son varios que sobre el tema se han editado) que estudia y expone cuanto se conoce actualmente sobre las funciones primordiales y básicas de los lóbulos prefrontales. Se trata de EL CEREBRO EJECUTIVO (mejor "cerebro rector") escrito por Elkhonon Goldberg.

E. Goldberg es de origen judío, nacido en Rusia, notable neuropsicológico, alumno y amigo del gran A.R. Luria, y "escogiendo la libertad",   hace 25 años huyó de Rusia hacia EE. UU. donde actualmente es catedrático clínico de Neurología de la Escuela de Medicina de Nueva York.

Para este autor los lóbulos frontales son el origen de la mente civilizada. Sostiene, además, que durante siglos, hasta hace poco, no se atribuían apenas funciones a los lóbulos frontales, tanto por ignorancia como por una concepción errónea del funcionamiento del cerebro.

Para Goldberg "el control del lóbulo frontal es global, coordinando y restringiendo las actividades de un vasto conjunto de estructuras neurales en cualquier instante y a lo largo del tiempo" (p. 232).

Sorpresivamente (y esto interesa mucho a la Grafología) afirma en la página 96: "La Psicología, precisamente con el uso de test proyectivos (Rorschach, etc.),  no ha ignorado los procesos cognitivos implicados en resolver situaciones de entorno ambiguo y de naturaleza adaptativa a través de la toma de decisiones basada en prioridades, pero sí ha sido completamente ignorada en la neuropsicología cognitiva. La toma de decisiones adaptativas basada en prioridades y en situaciones ambiguas depende de los lóbulos frontales que son fundamentales para la vida" (extracto).

Esta reseña va orientada a demostrar que el insuficientemente valorado grafólogo italiano Marco Marchesan fue una persona genial al evaluar los significados de la distancia o anchura entre palabras (espaciamiento interpalabras) pues utilizó hace años, en la bibliografía que se dirá, una terminología increíblemente similar tanto en la forma como en el fondo a la utilizada por Goldberg y su prologuista Oliver Sacks sobre la base de los descubrimientos actuales.

El papel del funcionamiento armónico de los lóbulos prefrontales es según E. Goldberg, como sigue:

·         Evocación  y representación interna del futuro.

·         Cognición proactiva impulsada por planes, aspiraciones y ambiciones (proyección hacia el futuro) (pág. 40).

·         "Actuamos de acuerdo con objetivos, fijados de antemano, guiando nuestro comportamiento de una forma sostenida por medio de "imágenes mentales de futuro" (pág. 40).

·         "Anticipamos el futuro basados en nuestras experiencias pasadas y actuamos de acuerdo con nuestras previsiones"          " (...) para tener éxito en la interacción con los demás no sólo se debe tener un plan de acción propio... sino que se debe tener una idea del plan de los otros; pues no sólo se debe ser capaz de prever las consecuencias de sus propias acciones, sino que también deben prever las consecuencias de las acciones de los vecinos". (pág. 122).

·         "Capacidad para inhibir la urgencia de gratificación inmediata" (pág. 32).

·         "Capacidad para inhibir la angustia y moderar las emociones negativas" (pág. 96).

·         "Capacidad para juzgar críticamente nuestras propias acciones y las acciones de los que nos rodean" (pág. 20).

·         "Sentido crítico para elegir libremente en situaciones ambiguas" (pág. 97).

·         "Los lóbulos frontales ejercen una comparación entre el objetivo y el resultado de la acción" (pág. 132).

En los casos de lesión en los lóbulos prefrontales (pág. 21) se manifiesta:

·         "La limitación del sentido de responsabilidad, la apatía, la impulsividad y la imprudencia” (pág. 21).

En el síndrome orbitofrontal o pseudopsicopático (pág. 153) se manifiesta:

·         Desinhibición.

·         Paso de la euforia a la rabia.

·         Falta de autocontrol.

·         Incapacidad para inhibir la urgencia de la gratificación instantánea.

·         Caprichosidad.

·         Puerilidad.

·         Falta de previsión de las consecuencias de los actos.

Por consiguiente, los lóbulos frontales intervienen en la formación de las intenciones y en el comportamiento; gestionan la energía y los automatismos subliminales de tal manera que lo espontáneo consume la mínima energía.

Obras de Marco Marchesan

 

            Tratado de grafopsicología

            (Edit. Victoriano Suárez, 1950, pág. 416)

En relación con la distancia suficiente entre palabras explica en pág. 88 lo siguiente:

"(...) consideran y echan continuas miradas mentales a las circunstancias y consecuencia de las propias palabras y acciones  por estar dotados de una visión panorámica inmediata de tales circunstancias”, de ahí:

·         El autodominio centro-asociativo.

·         La excelente previsión.

En el caso de espacio insuficiente añade:

·         Impulsos infantiles.

En la pág. 298 de la misma obra, M. Marchesan sintetiza lo precedente de esta forma:

·         Visión panorámica de los actos sugeridos por las reacciones sentimentales, aplacando los impulsos.

Niños difíciles

(Ayunt. Barcelona, 1954, pág. 144)

En las páginas 66/67 de esta obra se comenta el tema como sigue: "En el espacio entre palabras se tiene la medida de la causa de acción y de la amplitud del período de inacción, durante el cual tiene libre acceso a la psique la acción como acto de la realidad circundante (...) significa la visión mental panorámica de las circunstancias y de las consecuencias de los actos propios y ajenos y la presencia de sentido crítico”.

            Psicologia della scrittura

            (Istituto di Indagine Psicologiche, Milan, 1972, pág. 535)

En la página 111 abunda en forma parecida acerca del espacio entre palabras como sigue:

"(...) exploración del ambiente o realidad externa sin ejercer acción sobre la misma a fin de dar a las sucesivas acciones el máximo realismo posible en forma de previsión de futuro”. (...) CUANTO MAYOR ES EL DINAMISMO DE LA PERSONALIDAD MAYOR DEBE SER LA "VISIÓN PANORÁMICA PREVENTIVA".

De forma más específica proporciona una serie de "tendencias satélite" en los dos casos siguientes:

Inter-palabra ancha (más 3 óvalos de anchura propia, sin pasar de 8)

·         Valoración objetiva de la resistencia u oposición a la realidad externa.

·         Prudencia.

·         Visión en perspectiva.

·         Sentido crítico general. Autocrítica.

·         Freno de los entusiasmos.

·         Ausencia de impulsividad.

·         Equilibrio entre emociones y racionalización.

·         Conciencia de sí.

·         Sentimiento de responsabilidad.

·         Reconducción de los impulsos dolorosos (depresivos, coléricos, expansivos, etc.) al realismo.

·         Regularidad afectiva.

Inter-palabra estrecha (menos de 2,5 óvalos de anchura)

·         Imprudencia.

·         Falta de sentido crítico.

·         Falta de autodominio de los impulsos.

·         Fáciles entusiasmos e impulsos pueriles.

·         Fácil mutación del humor.

·         Sugestionabilidad.

El exceso de "Visión Preventiva" (amplitud entre palabras) puede dar lugar a: Hipercrítica e hiperautocrítica con resultado de depresiones, frustraciones, renunciamientos y/o sentido de aislamiento

Abundando más en esta cuestión, nos complace citar del libro de Paolo Bruni titulado Simbologia della scrittura (Edit. Xenia 1994): El espacio entre palabras suficiente expresa la "Reflexión entre el término de la actividad y el comienzo de otra, valorando los peligros potenciales". La amplitud reducida expresa que "el sujeto no necesita evaluar la peligrosidad potencial; cree que no le puede suceder nada" (ibid).

Por nuestra parte, desarrollamos a continuación lo apuntado anteriormente respecto a la necesidad de ampliar la Visión Panorámica (distancia amplia entre palabras) al decir: "Cuanto mayor es el dinamismo de la personalidad mayor debe ser la Visión Panorámica Preventiva". Por "dinamismo"  deberemos considerar las características gráficas siguientes:

·         Irregularidad general.

·         Tamaño grande  / Ancho.

·         Progresiva.

·         Rápida / Precipitada.

·         Inclinada (muy).

·         Movida, dinámica, lanzada, propulsiva, etc.

·         Presión vertical apoyada.

·         Iniciales y finales largos.

·         Hiperligazón.

·         Rigidez.

·         Líneas ondulantes (propensión del "paso al acto").

Aunque es admirable la coincidencia entre Marchesan y la moderna neuropsicología, debemos tener en cuenta otros factores gráficos para no caer en el simplismo o reduccionismo. Es bien cierto que la distancia entre líneas suficientemente aireada se constituye también en un factor de "recul", o sea de distanciamiento para tener una mayor perspectiva del tiempo y del espacio lo que refuerza el espaciamiento entre palabras, si bien el espacio entre líneas es un componente de la "dimensión vertical", según Thea Lewinson, en tanto que el espacio entre palabras lo es de la "dimensión horizontal".

El espaciamiento entre líneas implica una presión del Super Yo que impide el desbordamiento de la esfera de lo instintivo,  la imaginación y los efectos. En suma, el desbordamiento de tendencias inconscientes.

Hay que hacer notar que en el fenómeno gráfico cuentan otros diversos factores que actúan como freno, autocontrol y reflexión, tales como la Armonía, la Proporción y la Flexibilidad. Paradójicamente, y según los casos, cabe considerar como factores de freno e inhibición la orientación levógira ("sinistrógira") del movimiento, así como la contención, constreñimiento y ralentización de la escritura, siempre que ello no implique una represión insana de emociones negativas y secundarias de difícil asimilación o eliminación.

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Fuente: http://www.grafoanalisis.com/lobulos_prefrontales.htm